Independencia


Vivir en Barcelona y escribir un post titulado “Independencia” en los tiempos que vivimos puede incitar unas conclusiones prematuras que de entrada deseo descartar. Aquí no se hablara de “esta” independencia, sino de la independencia en la familia empresaria  (un tema igual de polémico como puede resultar en el ámbito político y con ciertos paralelismos que desearía evitar).

Cuando un miembro de la familia empresaria reclama la independencia lo que hay que mirar son dos cosas:

a)     Los motivos.

b)     El ciclo vital en el que uno se encuentra.

Aristóteles definía al ser humano como un animal racional y social, estableciendo que la esencia de la naturaleza humana está en su racionalidad y en su sociabilidad. Allí es donde hemos de buscar los motivos.

Si el miembro que reclama la independencia lo hace desde el deseo de sociabilidad, que puede ser un proyecto de pareja, un plan de formación, o simplemente una aventura emocional los motivos están en sus sentimientos y emociones. Por los tanto, sentarse para hablar de ello ha de ser desde el corazón.

Sin embargo, si el miembro como el motivo de independencia plantea el tema de dinero, como puede ser un mejor salario, un distinto reparto accionarial, más dividendos, etc. su motivación es claramente racional. Este planteamiento requiere sentarse y hablar desde la cabeza (preferiblemente fría).

Como podemos ver en ambas alternativas se repite una misma práctica: sentarse y hablar.

Una vez determinados los motivos, hay que mirar el ciclo vital y el estadio de desarrollo personal en el que uno se encuentra. No es lo mismo pedir la independencia a los 16 como a los 30 años. Se considera que a cierta edad uno alcanza unas determinadas capacidades que le proporcionan una mayor facilitad de llevar una vida autónoma pero al mismo tiempo ofrece un mayor alivio para paliar el síndrome del “nido vacío” que desde el otro lado puede dificultar el proceso.

El problema de independencia para mí no es tanto si independencia “sí” o independencia “no”. El mayor problema, que seguramente lleva a un cada vez mayor distanciamiento, es negarle a uno el derecho a desear la identidad propia y hablar libremente de ello.

Boris Matijas, Archipiélago

Boris Matijas es periodista, escritor y experto en divulgación de contenidos formativos e informativos sobre la investigación en empresa familiar. Es miembro del Consejo Editorial del Family Firm Institute “The Practitioner”, editor de “Family Business Tranformation” (ESADE Business School) y colaborador de la Cátedra de Empresa Familiar (IESE Business School)

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Acerca de ConsultorEmpresaFamiliar

Director General y Fundador de Archipiélago Plataforma Editorial para la Empresa Familiar
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